Jp era un perro callejero de la isla de San Andrés, durante una jornada de esterilización y junto a nuestro equipo de rescate encontramos a Jp con la piel quemada, un lado de su cuerpo estaba en carne viva, sospechamos que lo quemaron con un líquido caliente, también le costó confiar en nosotros, con amor, tiempo y un par de consultas logramos curar y cerrar su herida, actualmente Jp es un bebe muy feliz y consentido, ganamos su corazón y él se ganó el nuestro, ahora está en busca de una familia enérgica que lo lleve a correr y lo ame incondicionalmente.
¿Adóptame!